Así son las mujeres

La siguiente presentación es un caso de la vida real. Le pasó al amigo de un amigo. Favor reproducirla:

Hombres, si no les ha pasado, mis respetos.

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Ya no estoy en una relación con Facebook, estoy soltero

Por: Juan Pablo López

(Estos párrafos pueden tener contenido machista. Si es mujer, póngase las gafas de hombre para leer)

Decir que Mark Suckerberg dio en la tecla al inventarse –o copiar- Facebook es redundante, pero alguna vez se han preguntado ¿por qué?. Pues la respuesta no se la voy a dar yo, porque uno de cada 13 habitantes del planeta Tierra que tiene cuenta en Facebook sabe a qué se mete: ¡A chismosear!

Para nadie es un secreto que esta red social es un cáncer que incrementa la dependencia virtual de algunos individuos, pero sólo me voy a referir a las dependencias en las mujeres que hacen de la plasticidad femenina, un banquete visual y verborreico  para su vida real, es decir, la virtual.

Todo parecía muy sano, muy ameno, una red social que iba a permitir reencontrarse con viejas amistades y que iba a globalizar aún más este mundo mentiroso, pero las mujeres confabularon para estropear los planes de Suckerberg ansiando estar en Facebook las 24/7, sólo y exclusivamente para criticar otras nenas que recién acabaron de montar sus nuevas fotos en la discoteca del día anterior, las imágenes de un viaje, o simplemente de la ida al baño más reciente, creyendo que documentando su vida vía Facebook trascenderán en la Historia.

La verdad es que celebraría que una mujer subiera imágenes suyas con el propósito anterior, -el de documentar su vida- pero no nos digamos mentiras. Las mujeres son tan malas y viles que ellas mismas provocan los instantes fotográficos –normalmente muy mal logrados-  porque saben que allá, atrás de esa obturación y en frente de cada PC, están unas supuestas amigas y las demás Némesis que esperan como si fueran leonas aguardando por sus presas; sin embargo, estas tigresas –favor no confundir con “cougars“ gringas- están ávidas, pero de cualquier desliz cosmético en todo el sentido figurado del cuerpo humano.

Un gordito adquirido en diciembre, un atuendo muy cromático, o una imagen con el ex de otra amiga, puede ser motivo y fuente de inspiración para que un gran porcentaje de los 800 millones de usuarios que pierden el tiempo  en Facebook, hable mal de la susodicha que subió la foto inoportuna.

No podemos obviar la otra acción social preferida de las mujeres: Despertar la envidia de sus colegas ”estrogénicas”, lo cual me remite al apéndice del Facebook: “Pepita Pérez went from being in a relationship to single”, que más o menos traduce algo como si se le muriera a uno la mamá, el papá, la abuela y el perrito ese mismo día, pero lo peor de todo es que si Facebook tuviera TT –Trending Topic- como Twitter, sin duda subirían a lo más alto de lo más comentado por su circulo social.

Esto último da pie para desenmascarar una de las falacias más grandes que tiene el mundo en la actualidad, y es que la vida real no es lo que sucede en nuestro diario vivir; la vida real y lo que verdaderamente importa en esta sociedad consumista es lo que pasa y deja de pasar en FACEBOOK. Sigue leyendo